de nuevo fallas!
Marzo 26, 2009 a las 19:51 | En General | 1 ComentarioNo te preocupes, que errare humanum est, le puede pasar a cualquiera.
Pero vamos al tema del título: ya han empezado de nuevo las fallas. Y… bueno… por lo que veo a mi alrededor, parece que también se han terminado. Cuando envejeces el tiempo se pasa volando.
Un año más, hemos madrugado para poder ver las fallas con el menor número de personas posible, aunque lamentablemente, no hemos podido evitar del todo su molesta presencia. Con el agravante de que el paso de las horas los iba activando poco a poco, haciéndoles salir de sus madrigueras para acudir, con su andar vacilante y su mirada perdida y lechosa, hacia la plaza del ayuntamiento para su catarsis zombie en la mascletà.

Lamentablemente, se puede observar que montan una reja de protección que evita que la masa se colapse sobre sí misma para terminar estallando en una orgía de sangre y pólvora. Hay que decir que originalmente esta reja no existía, con lo que Valencia disponía de una ingeniosa y eficaz forma de control de población que fue pionera en su época, pero como todo, el mundo de las fallas vive una continua decadencia.
Naturalmente, nosotros ya estábamos lejos de allí a esas alturas. Aunque también hubo momentos de tensión cuando, al intentar coger el metro para escapar el segundo día, descubrimos que era ya un poco tarde y a la estación llegaban los trenes a rebosar de gente con un sólo objetivo: bajarse en la siguiente estación para ir sobresaturando la zona. Gracias a dios conseguí influir telepáticamente en la masa y a los del segundo tren los hice bajar con la excusa de coger otra línea que los dejaba más cerca (si es que encima son vagos, estos zombies
)

Por lo demás, las fallas bien. Hemos paseado mucho con la excusa de verlas y hacer unas cuantas fotos, esta vez con la cámara que he heredado de mi hermana. Mi brazo derecho está ya hipertrofiado gracias a Guillermina, que siempre se preocupa de la salud de su padre y le proporciona una buena dosis de ejercicio (en concreto, levantamiento de pesas, modalidad 11 Kilos). Y, casi se me olvida, hemos vestido a Guillermina de fallera (la tía de Isabel hizo el traje). No es que le guste demasiado vestir así, pero, bueno, aguantó unos minutos
.



Ademas, como quería deshacerme de una buena cantidad de dinero, me he comprado un peleng para hacer fotos buenas. Esta mañana mismo me ha llegado, pero todavía no lo puedo poner en la cámara porque los adaptadores me llegarán dentro de unos días (probablemente muchos).
Vacaciones en casa
Febrero 24, 2009 a las 19:37 | En General | Sin comentariosEl miércoles pasado entré por primera vez en un quirófano. Lamentablemente no fue una visita de cortesía, estaba allí tumbado en una camilla y tenía la completa seguridad de que no iba a salir entero… y eso si lograba salir.
Todo empezó unos días antes de fin de año, al afeitarme. Un bulto sospechoso aparecía en la parte derecha del cuello, y claro, en momentos así tu perspectiva de vida se acorta dramáticamente y sientes una tremenda culpabilidad por no haber conseguido llevar a cabo ese antiguo proyecto de dejarte barba.
Tras los primeros instantes de desesperación al darme cuenta de que podría perderme el fin del mundo -y con lo cerca que queda también es mala suerte-, decidí investigar más sobre el tema e ir al especialista a ver en cuántos meses de vida se quedaba la cosa. De un médico fui a otro, me hice unas pruebas y finalmente el endocrino me dijo que tenía un nódulo tiroideo del tamaño de un campo de fútbol (siempre que éste mida cinco centímetros) y que, aunque la citología no había encontrado indicios de malignidad -en ese momento no pude disimular mi sorpresa, ya que siempre he sido bastante maligno-, había que extirparlo para que no siguiera creciendo y me sustituyera como persona.
Así que ni corto ni perezoso empecé a buscar un cirujano que extirpara tiroides. Mi familia removió cielo y tierra y finalmente dio el visto bueno a un doctor que era amigo de una anestesista prima de una amiga de mi madre (eso son redes sociales y lo demás son cuentos). Tramité la baja con el médico de cabecera, hice el preoperatorio y… voilà! el miércoles por la mañana me ponía el pijama en la habitación del hospital lleno de felicidad y optimismo. Y eso es mucho después de haber leído los pequeños cuentos cortos de terror de la aceptación de la anestesia y la operación.

Poco tiempo después (no me pude acabar el libro) vino un enfermero que me llevó con cama y todo a los lúgubres y siniestros sótanos donde se realizan las intervenciones. Una vez en el quirófano cambié de cama a una minúscula en la que no podías apoyar los brazos, aunque pronto instalaron un supletorio para el brazo donde iba a ir la anestesia (el otro, olvidado, se tuvo que conformar con meterse en el pijama para no caer
. Todo era felicidad entre el personal de la operación, claro que mi circunstancia me impedía compartir esos alegres sentimientos. Yo esperaba el momento en que el anestesista me dijera eso de “cuenta hasta diez”, pero ese momento no llegó. En cambio pude apreciar que los ojos se me llenaban de lágrimas que no podía expulsar y que la boca se llenaba a su vez de saliva que no podía tragar. Todo eso escuchando mi corazón por el altavoz con un pi… pi… pi… que, está mal que lo diga, aparentaba bastante tranquilidad. Al fin el anestesista se acordó de mí y me preguntó eso de “¿cuánto pesas?” y yo le respondí a duras penas para caer irremediablemente dormido.
Lamentablemente no tengo fotos de mi operación en concreto, pero buscando por internet he conseguido una de una operación muy similar.

Como se puede observar es una operación bastante compleja y es necesaria una precisión milimétrica. No puedo decir si mi médico alzó el escalpelo triunfalmente al terminar, aunque es muy probable que así fuera.
Lo siguiente que recuerdo es un despertar lleno de mal humor ya en mi habitación. Apenas podía abrir los ojos, y cuando lo hice fue para suplicar a Cuecue una palabra “foootooos”. Tras ser suficientemente flasheado, pude murmurar mi siguiente petición “maaatameee”, a lo que Cuecue, muy compungida respondió “lo siento, cariño, en este momento no vamos a matarte…” se la notaba llena de genuina tristeza… ya me entendéis
.

En fin, el tiempo pasa y al final te recuperas poco a poco. Ahora ya estoy en casa y puedo disfrutar de las vacaciones… siempre que no quiera girar la cabeza, claro (qué excentricidad, no?)
Eso sí, ahora puedo lucir una nueva cicatriz. Con esa nueva sonrisa ya nunca podré estar de mal humor!

prueba $latex \LaTeX$
Febrero 1, 2009 a las 10:00 | En General | 1 ComentarioHola, voy a escribir en
Esto es una formula: a ver qué tal. Bueno, no está mal del todo… (aunque he tenido que cambiar a mano el color del fondo, el frontal y el tamaño a mano en el plugin).
Se puede usar también en los comentarios, sólo hay que poner $ latex ecuación$ (omitir el espacio entre el $ y latex)
Últimamente me ha dado por usar el Lyx que es bastante cómodo porque te lo instala todo de un tirón: el visor dvi, el motor de latex, el cygwin (no sé ni qué es), un visor/editor de jpg misterioso… en fin todos esos millones de programillas que componen el maravilloso mundo del latex. Supongo que faltarán muchas pijadas, pero con esas me valen por ahora.
Don Melitón tenía tres gatos
Enero 16, 2009 a las 21:30 | En General | Sin comentariosDon Melitón tenía tres gatos,
que los hacía bailar en un plato
y por las noches les daba turrón
¡Que vivan los gatos de Don Melitón!
Don Melitón, como era tan chato
le llamaban narices de gato
pero los gatos se le han escapao
¡Comiendo ratones a medio bocao!
Este pequeño fragmento de una canción infantil en diez tomos es el único escrito que ha llegado hasta nuestros días del reputado prohombre de la Iglesia primitiva San Melitón.
Y es curioso, pues no hacía ni diez segundos que acababa de cantársela a Guillermina para que comiera cuando me encontré con el bueno de Melitón en el libro de Huysmans “Al revés”.
Parece ser que, según Huysmans, Melitón estudió la simbología de las flores en el contexto del cristianismo. La wikipedia mantiene un respetuoso silencio a ese respecto, aunque tampoco es que se dedique a fondo al estudio de su biografía.
Todo habría terminado ahí mismo si no fuera por esas ociosas conversaciones en la sala de profesores en los huecos entre horas. Sin comerlo ni beberlo el tema de la doble vida de Melitón saltó a la palestra y la profesora de Latín (que en realidad estudió griego) comentó con tono misterioso que el nombre Melitón provenía de una raiz griega “Melite”, que significa abeja. Y… me pregunto… ¿qué es lo que más gusta a las abejas si no son las flores?
Naturalmente una coincidencia tan increíble solo podía negar la existencia de Dios (como aparece muy bien desarrollado en la famosa “Guía del autoestopista galáctico”) o al menos sembrar la semilla de la duda en cuanto a si San Melitón fue un “invento” de la Iglesia destinado a confundir a las generaciones futuras para tapar algún escándalo especialmente escabroso.
Lamentablemente, justo cuando iba a iniciar la redacción de “El código da Vinci 2: Melitón canta para los niños” apareció mi hermana diciendo que “igual se había cambiado el nombre al hacerse cristiano…” vaya, mi gozo en un pozo, adiós a otro jugoso best seller.
PD bueno, han pasado muchas más cosas aparte del incidente Melitón, pero lo cierto es que últimamente no me conecto demasiado (triste, pero cierto).
Los reyes me han traído una nintendo DS (eso sí que es triste) y un termo gigante para las megainfusiones (éste aún en camino desde oriente). También me compré un avioncito de mierda foam y lo convertí en un bonito coche aerodinámico en el segundo vuelo (nota personal: el foam no mola). Eso sí, con la excusa volví a ver a Salva tras unos once años -y puedo probarlo, ya que tiene un niño de esa edad que antes no tenía
- y me dejó una emisora de las buenas para darme envidia con la esperanza de que volviera operativo mi antiguo avión (lamentablemente no encuentro el motor por ningún lado).
Por último, estrenamos la mochila portamonos con una excursión Olocau - Font del Sentig que no estuvo nada mal (incluso llovió un poquillo para poner algo de emoción).
Econtré esto escrito en mi pizarra
Enero 16, 2009 a las 16:01 | En General | Sin comentarios“Luis i yo” viviendo una aventura castigada por Dios
Un laberinto sin salida donde el miedo se convierte en amooor.
Parece que es de una canción (me la pusieron en el móvil, no es mi estilo, pero es graciosa
)
Menudos elementos
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