Y se hizo la luz
Febrero 4, 2006 a las 10:20 | En General |
Hoy he desentrañado los más ocultos misterios del mundo de las instalaciones eléctricas. En un alarde de investigación (que en nada tiene que envidiar a los programas de la tele) he conseguido averiguar por qué había poltergeist (o como se escriba) en mi casa. Y esta ha sido mi sesuda conclusión: junta los cables gordos con los gordos y los finos con los finos… y fíjate que sean del mismo color, hombre!.
Lo cierto es que, realmente, la noble tarea del instalador electricista no parece tener mayor dificultad (bueno, también hay que atornillar). Y ahora me doy cuenta del por qué mis alumnos eran tan reticentes a atender en las clases de electrotecnia. Sin embargo eso es sólo un análisis superficial, pues cuando bajas a la realidad, al día a día, te encuentras con que los cables tienen una variedad cromática realmente pobre y unas diferencias de grosor difícilmente apreciables a simple vista. Y claro, en estas condiciones aparecen las terribles preguntas… ¿ah, que este cable es azul? ¡Hubiera jurado que era gris! O ¿en serio esto es cable de dos y medio? ¡pero si parece de uno y medio!
Y pasa lo que pasa… en concreto que pones dos estufas y la tostadora y te salta el automático. Hasta aquí todo normal… bueno… con cierta mala leche pero normal. Lo que ya no es tan normal es que salte el automático del circuito de iluminación y la bombilla del recibidor siga encendida… y es ciertamente extraño cuando empieza a encenderse y apagarse, encenderse y apagarse, como un intermitente en la autopista.
Esta situación exigía una acción enérgica… y, tras apagar la tostadora y correr por el pasillo (tipo Doom) hasta el cuadro de distribución, subí de nuevo el PIA y al día siguiente llame a la constructora sin demasiadas ganas. Allí me contaron ciertas historias para no dormir que no acababan de convencerme así que decidí ponerme manos a la obra y recurrir a ellos como último recurso. Sí, lo habéis adivinado, soy un cobarde y un tacaño, así que la posibilidad de que el mal funcionamiento fuera debido a algunas chapucillas que había hecho hace algún tiempo, con la consiguiente clavada por parte del bienintencionado instalador hicieron que cogiera raudo mi tester e investigara por las cajas de registro. Al fin y al cabo he dado clases de esto, no?
Unas cuantas mediciones y algunas pruebecillas más tarde descubrí varias cosas de interés. Primera, la famosa bombilla intermitente era causada por ¡mi SAI! Curiosa, la forma que algunos aparatos tienen de quejarse. Segunda, el cable gordo, el del circuito de enchufes, cruzaba el neutro con uno más fino, del circuito de iluminación, en el registro de la cocina. Tras estos interesantes descubrimientos sólo era cuestión de tiempo y un destornillador el solucionar el tema de los poltergeist.
Antes de terminar quisiera felicitar a los estresados y mal pagados instaladores electricistas (junto con sus estudiantes de FP en prácticas) que hicieron esta maravillosa obra en mi casa. Se me salta la lagrimilla al pensar en esas horas de discusiones, reunión tras reunión, esas sesudas planificaciones… y todo para conseguir encontrar la posición en la que pondrían el único enchufe de cada habitación conectado al circuito de potencia (el de 16A). Hay que elegir bien, no sea que al final resulte cómodo y vayas a enchufar la estufa ahí… o el ordenador… con la consiguiente sobrecarga. Lo mejor es ponerlos en lugares en los que tengas que elegir entre armar una trampa mortal con el cable de la estufa o dejarlo libre para que realice la función para la que fue concebido: decorar.
PD Desde aquí propongo que sustituyan la clase de Electrotecnia por una de “colocar cables a contrareloj” mucho más útil para nuestros futuros profesionales. Al fin y al cabo, para lo que hay que hacer no se necesitaría mucho más… claro que siguiendo este razonamiento no entiendo por qué no entrenamos monos para este trabajo, seguro que se quejan menos.
No Comments yet »
Suscripción RSS a los comentarios de la entrada.
Deje un comentario
Powered by WordPress with Pool theme.
Entries and comments feeds.
Valid XHTML and CSS. ^Top^.

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

