Vacaciones en casa

Febrero 24, 2009 a las 19:37 | En General |

El miércoles pasado entré por primera vez en un quirófano. Lamentablemente no fue una visita de cortesía, estaba allí tumbado en una camilla y tenía la completa seguridad de que no iba a salir entero… y eso si lograba salir.
Todo empezó unos días antes de fin de año, al afeitarme. Un bulto sospechoso aparecía en la parte derecha del cuello, y claro, en momentos así tu perspectiva de vida se acorta dramáticamente y sientes una tremenda culpabilidad por no haber conseguido llevar a cabo ese antiguo proyecto de dejarte barba.
Tras los primeros instantes de desesperación al darme cuenta de que podría perderme el fin del mundo -y con lo cerca que queda también es mala suerte-, decidí investigar más sobre el tema e ir al especialista a ver en cuántos meses de vida se quedaba la cosa. De un médico fui a otro, me hice unas pruebas y finalmente el endocrino me dijo que tenía un nódulo tiroideo del tamaño de un campo de fútbol (siempre que éste mida cinco centímetros) y que, aunque la citología no había encontrado indicios de malignidad -en ese momento no pude disimular mi sorpresa, ya que siempre he sido bastante maligno-, había que extirparlo para que no siguiera creciendo y me sustituyera como persona.
Así que ni corto ni perezoso empecé a buscar un cirujano que extirpara tiroides. Mi familia removió cielo y tierra y finalmente dio el visto bueno a un doctor que era amigo de una anestesista prima de una amiga de mi madre (eso son redes sociales y lo demás son cuentos). Tramité la baja con el médico de cabecera, hice el preoperatorio y… voilà! el miércoles por la mañana me ponía el pijama en la habitación del hospital lleno de felicidad y optimismo. Y eso es mucho después de haber leído los pequeños cuentos cortos de terror de la aceptación de la anestesia y la operación.

aún entero :-)

Poco tiempo después (no me pude acabar el libro) vino un enfermero que me llevó con cama y todo a los lúgubres y siniestros sótanos donde se realizan las intervenciones. Una vez en el quirófano cambié de cama a una minúscula en la que no podías apoyar los brazos, aunque pronto instalaron un supletorio para el brazo donde iba a ir la anestesia (el otro, olvidado, se tuvo que conformar con meterse en el pijama para no caer :-) . Todo era felicidad entre el personal de la operación, claro que mi circunstancia me impedía compartir esos alegres sentimientos. Yo esperaba el momento en que el anestesista me dijera eso de “cuenta hasta diez”, pero ese momento no llegó. En cambio pude apreciar que los ojos se me llenaban de lágrimas que no podía expulsar y que la boca se llenaba a su vez de saliva que no podía tragar. Todo eso escuchando mi corazón por el altavoz con un pi… pi… pi… que, está mal que lo diga, aparentaba bastante tranquilidad. Al fin el anestesista se acordó de mí y me preguntó eso de “¿cuánto pesas?” y yo le respondí a duras penas para caer irremediablemente dormido.
Lamentablemente no tengo fotos de mi operación en concreto, pero buscando por internet he conseguido una de una operación muy similar.

operación tiroides

Como se puede observar es una operación bastante compleja y es necesaria una precisión milimétrica. No puedo decir si mi médico alzó el escalpelo triunfalmente al terminar, aunque es muy probable que así fuera.
Lo siguiente que recuerdo es un despertar lleno de mal humor ya en mi habitación. Apenas podía abrir los ojos, y cuando lo hice fue para suplicar a Cuecue una palabra “foootooos”. Tras ser suficientemente flasheado, pude murmurar mi siguiente petición “maaatameee”, a lo que Cuecue, muy compungida respondió “lo siento, cariño, en este momento no vamos a matarte…” se la notaba llena de genuina tristeza… ya me entendéis :-) .

matame

En fin, el tiempo pasa y al final te recuperas poco a poco. Ahora ya estoy en casa y puedo disfrutar de las vacaciones… siempre que no quiera girar la cabeza, claro (qué excentricidad, no?)
Eso sí, ahora puedo lucir una nueva cicatriz. Con esa nueva sonrisa ya nunca podré estar de mal humor! :-)

Sonrie!

Para los comentarios y demás...These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • co.mments
  • del.icio.us

1 comentario »

Suscripción RSS a los comentarios de la entrada. URI para TrackBack.

Deje un comentario

XHTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>

Powered by WordPress with Pool theme.
Entries and comments feeds. Valid XHTML and CSS. ^Top^.
    Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.