La batalla del Bulge

Abril 10, 2006 a las 0:40 | En General, juegos | 11 Comentarios

el bulge visto por el equipo AEl sábado tuvo lugar en mi casa, una terrible batalla.
¿La del Bulge quizás? Bien, aunque a primera vista, y dado el título del post, podría parecer que así fue, me temo que el afán de sensacionalismo nos ha llevado una vez más al fácil error. Y es que conviene recordar que la batalla del Bulge tuvo lugar antes de que yo naciera y, por tanto, antes de que llegara a obtener la propiedad de mi casa. Por no hablar del hecho de que el Bulge es una ignota región imaginaria situada en un lugar muy lejano (de mi casa, se entiende).
Pero vayamos al grano: si no ha sido la famosísima y renombrada batalla del Bulge ¿de qué batalla estamos hablando? Porque no querrás quedar como un mentiroso en tu propio blog, no? Pues no! Se ha librado una batalla… y fue terrible… y en mi casa… la batalla… (tachan tachan) ¡para no morir de aburrimiento!

Bueno, al principio fue bastante bien. Aunque me bajé las reglas para echarles una ojeada debido a la insistencia de JD, no llegué a leérmelas (siempre quedando mal), así que yo creía que íbamos a jugar a un wargame sencillo y rápido. Eso decían. Pero debí sospechar algo… wargame sencillo? Rápido? Pero si eso no existe! Además hay que tener en cuenta que éramos tres, el número maldito de los wargameros, en los que si hay más de dos jugadores suenan los tambores de la tribu y aparece el mago gritando yuyu yuyu.
Eso sí, el mapa y las fichitas estaban muy bien. Casi valía la pena por los 70 euracos que había costado.
Empezamos a jugar (a mi me dejaron llevar al Capitán Cocinero de la retaguardia) y comenzaron las típicas maniobras de Snake para “retorcer” las reglas en extraños ángulos. Sacó a un teniente chusquero (a partir de ahora le llamaremos “Teniente corrupto”) y lo hizo avanzar sólo y a camisa descubierta contra las columnas de tanques… eso sí, llevaba un “ligero” equipo de radio de unos 20Kg. para dar la posición enemiga a la artillería. Los tanques, nada contentos, intentaron pisarlo en repetidas ocasiones, pero las benévolas reglas sobre mortandad de oficiales (son muy queridos entre la tropa) evitaban una y otra vez que nuestro teniente corrupto perdiera fuelle, aunque estuvo a punto de pedir la baja por estrés.
Hizo falta un despliegue digno de Rambo, acorralado, para acabar con él. Se me saltaban las lágrimas de emoción al pensar en el bonito realismo del que hacen gala los wargames… es… como en Hollywood –pensé emocionado-.
Bien, al menos había acción en los primeros turnos, era como “la caza del hombre” pero con el ejército alemán al completo contra nuestro admirado teniente… Eso estuvo bien, pero no duró demasiado. Luego empezaron los verdaderos tiros, y la interminable consulta a “las tablas de la muerte”. Pero, ¡qué diablos! Deberíamos decir las tablas de la vida!. Porque en este juego no muere nadie. ¿habéis visto un episodio del equipo A? pues igual pero con nazis. Eso sí, lo pasan fatal, todo el rato desmoralizados y deprimidos… pobrecillos. Yo creo que aquí se nota la mano de la anciana madre del diseñador, mujer compasiva donde las haya. Aunque no cuenta con la comprensión de los monstruos sedientos de sangre en los que los juegos violentos nos han convertido. Yo personalmente, al ver el frente estático durante diez o veinte turnos me preguntaba ¿es esto la primera guerra mundial? ¿hemos retrocedido en el tiempo?.
Al final lo tuvimos que dejar, porque ya era tarde y el final se veía lejano. Eso sí, pudimos jugar al Bang para resarcirnos. Qué alivio!


en realidad... era un topo!!!!
PD Por si algún wargamero de pro se lee esta crítica destructiva, que sepa que a mí me gustan los eurogames, con lo que mi opinión sobre los wargames carece de cualquier valor. En realidad es sencillo y rápido… comparado con otras mierdas wargames como el ASL, el world in flames, etc.
PDD aquí va una foto del teniente corrupto (descanse en paz)


Pascua

Abril 22, 2006 a las 14:37 | En General, juegos | Sin comentarios

jueguecillomonaSin pena ni gloria han ido pasando estas entrañables fiestas, esta vez sin tener que lamentar bajas por indigestión de las típicas pastas. Eso sí, hemos podido jugar a la reciente adquisición eurogamera: el “Alhambra” donde afanados constructores pugnan por ser más políticamente correctos, más amables y menos beligerantes con sus compañeros. Esto sí que es la sublimación definitiva del eurogame, podría subtitularse “evitemos el conflicto” o “seamos amiguitos”… ¿dónde están esas jugosas traiciones del maquiavelo? ¿dónde esa franca violencia hacia tu contrincante de los clásicos wargames? Pues aquí no, desde luego… pero tampoco hay que achacárselo, al fin y al cabo puedes pasar un buen rato siendo bueno con los demás y construyendo una bonita Alhambra (con su muralla y todo!)
Ahora que lo pienso, mi idea inicial de montar una partida de Junta con los de la partida de maquiavelo nunca habría funcionado. Yo mismo pude comprobarlo cuando lo desempolvamos el otro día y jugamos con mi hermana y Cuecue como novatas… casi llegamos a las manos, y eso que no había rencillas previas. Pero… ¿por qué no jugar una al Alhambra? Con el buen rollito que emana este juego seguro que, al final, hasta volvemos a hablarnos :-) para que luego digan de los eurogames…
Por cierto, por fin he encontrado un juego de play para dos jugadores como el de baldur’s dark alliance 2… y ya me lo he comprado. Es el Champions of Norrad… no es que sea muy bueno pero se puede soportar, y pasas el rato bastante entretenido en el sofá. Y otro que no es muy bueno pero me ha tenido enganchado 22 horitas (que se dice pronto) es el Project Zero 3… lo saqué del videoclub y, bueno, qué puedo decir :-) ya me lo he pasado.
PD el proyecto fin de carrera está matándome… como dicen en el Gran Lebowsky: “a veces te comes al oso y a veces el oso te come a ti”.

Ayer fui a Camelot

Febrero 6, 2007 a las 0:15 | En General, juegos | 3 Comentarios

Strange defeatUn lugar donde caballeros y damas se reúnen alrededor de la mesa redonda, comentando sus últimas batallas y gestas. Idílico, verdad? Lo que pocos saben, sin embargo, es que para mantener su obsceno nivel de vida hay que buscar nuevas fuentes de financiación, ya que tras el renacimiento el feudalismo ha ido perdiendo vigencia. ¿y cómo se las apañan en la actualidad? Pues realizando un vergonzoso tráfico con juegos y figuras, que son ávidamente comprados por sus viciosos visitantes.
El rey Arturo dirige el cotarro, y no le va mal este comercio, la verdad, a juzgar por el modo en que los yonkis del Magic se apiñan a su alrededor, buscando ávidamente en los catálogos sus sobrevalorados trozos de cartón (en serio que creí que habían muerto ya todos de sobredosis o de inadaptación social).
¿Y qué hacen las autoridades al respecto?
Yo os lo puedo decir: nada! Prefieren mantenerse ocupadas impidiendo a nuestros jóvenes el justo ejercicio del botellón o entorpeciendo los honrados negocios de nuestros concejales constructores, los pilares de nuestra sociedad.
Qué vergüenza.
Pero más vergonzoso me parece las indisimuladas relaciones entre el mismo rey Arturo y algunos prominentes miembros de la Policía Nacional. Sí, yo he sido testigo con mis propios ojos… hasta podría jurar haber visto un sobre cambiar de manos disimuladamente bajo el mostrador… así se cubren las espaldas… ¿y vamos a consentirlo los honrados ciudadanos?
Dejaré la respuesta a vuestras conciencias.

Como decía, ayer fui a Camelot para ser testigo de la depravación que asola a nuestros jóvenes. Y ya que estaba allí, no pude resistirme a probar alguna de sus mercancías prohibidas, claro. Eso sí, sin alardes, que tengo una reputación que mantener.
Me compré un juego de dos jugadores de cartas para jugar con cuecue, el “cesar y cleopatra”. Sólo diré dos palabras: “hacen orgías”.
Pero me faltaba algo, y aconsejado por Snake cometí uno de los más terribles errores de la semana (sí, no hay que ser tremendista). Me compré el “Strange defeat” un wargame de Avalanche (el primero que me compro yo solo!)
¿y por qué es un error? Porque yo en realidad no quería. A mí me habían contado que el sistema de juego era el de “A victory Lost”, ya sabéis, con la activación de las distintas divisiones al azar. Tipo “la batalla de Alma” que tanto me gustó en el pasado. Pero en realidad el sistema de juego es calcado a “defiant russia” un juego de JD al que ya hice un módulo de vassal y al que hemos jugado escasamente dos partidas porque, sencillamente, el sistema de tirar dados de 6 para hacer hits apesta. Huele mal.
Así que ahora tengo mi primer wargame (al que ya he hecho las fotos pertinentes para adaptarlo al vassal) con un futuro muy oscuro…
Y encima mi cuecue dice que no piensa jugar.
-¡pero si es para dos jugadores!
-no quiero.
-¡pero, piensa que es un juego muy matemático… maximización, fractales, procesos estocásticos…!
-me repele.
-¡pero… pero… sólo una vez, ya verás cómo te gusta!
-he dicho que no… y si sigues insistiendo os echaré de casa cuando vengáis a jugar a eso por aquí.
En fin, después de eso se hizo el silencio.

gatuchis

PD lo reconozco, me compré el juego porque me gustaron los colores de la portada (esos tonos pastel me hicieron gracia, la verdad).

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