lámpara diabólica

Diciembre 12, 2004 a las 6:11 | En General | Sin comentarios

lampara diabolicaConvivir con los canarios en la fábrica es algo que puede ser complicado a veces. Hagas lo que hagas siempre tiran alpiste (y otras cosas menos identificables) fuera de la jaula. Pero eso es algo que se puede solucionar fácilmente gracias a la aspiradora.
Lo que no es tan fácil de solucionar es cierta característica canaril poco conocida por los no iniciados: los canarios no soportan la luz artificial. No es que se vayan a desintegrar como vampiros al sol ni nada parecido, pero si ven algo de luz (mis experimentos particulares la pueden cuantificar como ‘la luz que llega desde el pasillo con la puerta de la habitación abierta’) se despiertan y, pobrecillos, creen que empieza un nuevo día al que deben saludar con su potente canto. Si te descuidas pueden acabar viviendo a un ritmo muy estresante, con tantos días comprimidos en pocas horas.
La consecuencia directa de esto es que en la fábrica no se utiliza más luz artificial que la que emite el monitor del ordenador. La habitación adquiere, gracias a esa penumbra, un cierto encanto y misterio… sobre todo a la hora de acertar en los límites del teclado o cuando te acercas a tientas para intentar mover ese ratón que reactivará el monitor. Pero ese encanto no era suficiente para alguien que, como yo, busca sin descanso los límites del estilo y el buen gusto en la decoración. Así que, recordando que Cuecue había comprado una lámpara horr**le en un mercadillo medieval y armándome de una bombilla roja (para no molestar a los canarios y dar ese ‘toque íntimo’ que comparten tanto motivos navideños como casas de alterne) me he puesto manos a la obra y he realizado mi última creación: La lámpara ‘inferno’.

PD Mi situación en cuanto a detección de obstáculos en la fábrica no ha mejorado demasiado… mucha luz, lo que se dice mucha, no da. Pero ¿y el ambientazo que proporciona?

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