Viaje relámpago (Blitzviaje)
Diciembre 7, 2005 a las 6:54 | En General | Sin comentariosEste fin de semana ha tocado viajar. Aunque mi refrán de cabecera sigue siendo “en todas partes cuecen habas (y en mi casa calderadas)”, forzado por las circunstancias he volado hasta Londres acompañado por Cuecue y mi hermana (la alicantina) para encontrarme allí con mi otra hermana (la irlandesa).
“A la fuerza ahorcan” una muestra más de la sabiduría popular, así que para aprovechar el viaje hice acopio de tarjetas SD y baterías para someter mi flamante nueva cámara a su primera prueba de fuego. Al menos en ese aspecto el viaje ha valido la pena.
Pero empecemos por el principio. Salimos el sábado, soleado, llegamos al aeropuerto, subimos al avión, unas horas después llegamos a Londres Stansted, allí encontramos a la irlandesa, montamos en un tren y llegamos a la estación en el centro de Londres.
Tomo aire, ya estoy cansado, pero aun puedo darle al botón de la cámara. Hago pruebas con distintas ISO. Mi hermana habla bien inglés y no tendremos problemas para movernos por la ciudad en sus ambientes más selectos.
PRIMER HECHO REMARCABLE
Pese a que mi hermana nos ha dicho que cojamos para el metro un pase de día por sólo 7 libras de nada (de esas que caen del cielo), cegados por un folleto que reza “great savings on 10 single tickets for Zone 1″ decidimos que podemos comprar tres bonos de 10 y así nos ahorramos pagar 7 libras por oreja para estar dos días.
Mientras miramos la máquina expendedora decidimos hacer una pequeña cola para comprarlos en ventanilla, seguros de que obtendremos mayor información y no meteremos la pata. Primer error. En la ventanilla nos espera un señor muy simpático que, debido a una terrible enfermedad, tan sólo puede utilizar monosílabos, es duro de oído y en ese mismo momento tiene que irse al servicio y necesita despacharnos con rapidez (o habrá que limpiar el habitáculo). La máquina que maneja el señor empieza a vomitar billetes. Empezamos a sospechar que en realidad no existen bonos de 10 aquí. Cuando salen los treinta tickets miramos lo que marca: 51 libras (al cambio 1.5euros la libra) la sorpresa nos impide reaccionar, el señor nos mira dando saltitos con una especie de rabia asesina contenida en los ojos. Mi hermana finalmente rompe el cerdito y le paga… ya haremos cuentas. Empezamos a cargar los billetes en las mochilas.
Cada viaje en metro cuesta 1.7 libras… y eso con los great savings! Miro a mi alrededor y veo que está a parir. En Londres son todos ricos… esto es nivel de vida!
SEGUNDO HECHO REMARCABLE
En Londres hace calor. Cuando ves a los guiris en Valencia y te sorprende que lleven chanclas y tirantes en pleno invierno no debes pensar que les han informado mal, no. En Londres van igual. Porque aunque tengan menos de ocho horas de sol al día y las temperaturas no suban de 10 grados eso no significa nada… al menos cuando entras en cualquier lugar cerrado.
En el hotel en el que estábamos tenías que pasar por encima de los cuerpos inertes de turistas derribados por el shock térmico en la misma entrada. Personalmente sospeché en un principio que era debido a los cachondos de los recepcionistas, todos ellos indios, que querían sentirse como en casa. Pero lamentablemente sucedió otro tanto cuando fuimos al musical “Saturday night fever” (muy bueno, por cierto) y cuando entramos en el restaurante (no vayáis! Por Dios, no comáis en Londres! Llevad raciones de supervivencia! Es vuestra única oportunidad!).
Tan solo se libraban los museos, supongo que para que no se derritieran los cuadros.
TERCER HECHO REMARCABLE
Londres es una ciudad triste. Esa fue la frase más repetida por Luis en todo el domingo. Fuimos a visitar la ciudad poco después del amanecer. Salir del hotel (al que llamaremos inferno’s) fue una experiencia muy vigorizante… podías notar como se encogía todo tu cuerpo. Dos pasos más allá y ya estabas calado hasta los huesos. ¿llueve en Londres? De vez en cuando, pero no importa, porque aunque no llueva hay una humedad ambiental del 100% en todo momento.
La cámara pedía flash, aunque claro, eran las primeras horas de la mañana…
Vamos a ver una exposición de Munch. El tío de “el grito”. Carne de psiquiátrico. 8 libras.
Vamos a ver el Big Ben. Un reloj encima de una torre.
La cámara sigue pidiendo flash… ¿estará estropeada? ¿por qué estamos en semipenumbra si ya es de día?
Pasamos el río. Vemos el London Eye: una noria.
Vamos a ver el puente de la torre de Londres, pero como está a tres metros de allí, decidimos ir andando: aun tengo agujetas.
Por el camino entramos a un museo a paso vivo, lo abandonamos poco después. Han quitado los cuadros de Linchestein.
Fin de la misión. Visita al museo: completa. Tiempo medio por obra: 1.5 segundos.
Sale el sol… la cámara deja de pedir flash! Entramos en un Starbuck.
Hay que coger otra vez el metro… ha llegado el momento de ir al aeropuerto. Otra vez a correr.
Son las tres y media de la tarde, oscurece. Tiempo efectivo de sol en Londres (medido por la cámara) una hora.
Finalmente cogemos el avión de vuelta a Valencia… Ha valido la pena. He hecho muchas fotos.
PD releyendo este post me doy cuenta de que realmente soy un abuelo cascarrabias… por fin me siento realizado!
PDD en la foto se puede observar mi itinerario londinense ordenado del 1 al 6
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