En el mecánico

Abril 24, 2007 a las 1:51 | En General | Sin comentarios

Mitsu entre los cactusHoy hemos ido al gimnasio y en el camino hemos aprovechado para pagarle al mecánico. Es lo que tiene que te arreglen el coche (el cambio de aceite y filtros de todos los años) mientras el dueño está de vacaciones y que te digan eso de “cuando vuelva ya te dirá cuánto es” suena raro, eh? Pero en estos pueblos pequeños todos se conocen y pasan estas cosas… Bueno, el caso es que esta mañana he preparado el dinero que saqué del banco y, extrañado, he observado que sólo había cien euracos (y me habían dicho por teléfono que valía ciento once). ¿dónde habían ido a parar los cincuenta de más que saqué para tener efectivo? La pregunta quedó vibrando en el aire y Cuecué miró hacia otra parte con aire culpable.
De todas formas no íbamos a quedarnos en el recibidor pensando dónde había ido a parar el dinero, así que continuamos con el plan inicial, pasando antes por el banco para sacar cincuenta eurillos extra.
Llegamos al mecánico y yo salgo dispuesto a saldar mis deudas. Saca la factura y me pregunta por mi padre (fíjate, va a resultar que es cierto lo de los pueblos pequeños) Yo saco los cien eurillos que tengo en el bolsillo y redondeo con los once del otro monedero. Él los cuenta… y me devuelve cien euros.
Nota para tener en cuenta en el futuro: cuatro billetes de cincuenta NO son cien euros.
Ahora sé, además, que no saqué cincuenta de más.

Y sí, ya sé que parece una historia muy chorra (y, reconozcámoslo, es una mera excusa para poner una foto de Mitsu, que está muy guapa). Pero espero que saquéis una valiosa enseñanza: hasta que el mecánico me abrió los ojos yo estaba totalmente convencido de que 4×50=100. Rebusqué en el cajón dos veces, pregunté y estrujé mi memoria en busca del lugar donde pude habérmelos gastado.

Powered by WordPress with Pool theme.
Entries and comments feeds. Valid XHTML and CSS. ^Top^.
    Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.