Guillermina vuelve a dormir bien
Febrero 7, 2008 a las 2:39 | En General | 8 ComentariosHa logrado su objetivo de manipular insidiosamente a sus padres… pero ésta es sólo la primera batalla, una larga guerra queda todavía por librar.
Aviso, este es un post típico de padre primerizo-babeante, así que seré comprensivo si descubro que no lo has leído…
En el principio de los tiempos, guillermina dormía en su cunita al lado de nuestra cama. Cada pocas horas había que darle de mamar, y fue una época bastante difícil de soportar, hasta que un día la pediatra suplente (el titular estaba de vacaciones) nos dijo que para darle de mamar a toda hora y en cualquier momento lo aconsejable era que estuviera con nosotros en la misma cama, y así podía quedarse enganchada a la teta y que todos durmiéramos plácidamente. Es lo que se conoce como “colecho”.
Naturalmente mis familiares se apresuraron a decir que había que evitar prolongar esa situación demasiado, pues sino nunca nos la podríamos quitar de encima y estaríamos condenados a dormir con la niña hasta que se emancipara, que tal y como está la cosa, podía ser mucho tiempo.
En aquel momento, y sin haber leído ninguna bibliografía, me pareció bastante razonable. Al fin y al cabo la habitación de la niña estaba ahí mismo, y teníamos que utilizarla (Spok me habría felicitado por el razonamiento). Así que ni cortos ni perezosos empezamos a dejar a la niña por las noches en su habitación. Naturalmente, se despertaba y se quejaba, así que teníamos que ir a consolarla y volverla a dormir bastantes veces a lo largo de la noche. No era agradable, la verdad, y aunque nos repartíamos las “guardias”, con el transcurrir de los días el cansancio iba aumentando, y los oscuros pensamientos sobre la profunda y retorcida maldad de la niña se iban haciendo más y más fuertes.
Y es que, en efecto, como pude observar tras una cena de compañeros de colegio a la que asistían algunos padres más o menos amargados, la percepción general es que los niños son una especie de entes misteriosos cuya principal función es la de aprender rápidamente la manera de manipular a los adultos a su alrededor para satisfacer sus deseos egoístas y arbitrarios. Y el deber de los padres responsables es negar todo capricho y llevarlos por el recto camino del ascetismo más puro y abnegado.
Para resumirlo en una frase corta vendría a ser algo así como: “la vida les joderá tarde o temprano, así que jódeles tú para que al menos vayan preparados”.
Por descontado no puedo estar más en desacuerdo con ese modo de pensar, y de hecho, ya he preparado mi abdicación en favor de mi hija, que en cuanto cumpla su primer aniversario pasará a ser la reina de la casa (yo visitaré sus castillos como el rey Lear). Y además estoy bastante seguro de que escogerá el camino del ascetismo más puro y abnegado, pero libremente y a su debido tiempo, no como algo impuesto en forma de castigos y lloros desde la más tierna infancia.
Respecto a lo del sueño, tema que inició la discusión en la cena y del que ya había leído algunas cosillas por internet. Parece que hay varios enfoques sobre el tema, por un lado los que aplican métodos que se basan en dejar llorar al niño (métodos conductistas) y por otro lado los que se basan en consolar al niño en cuanto llora (en los que se recomienda el colecho hasta que el niño quiera dormir solo, cosa que sucede tarde o temprano… antes de la adolescencia seguro
). Me habían recomendando el método Estivill y, de hecho, ahora que lo recuerdo lo vi aplicar con mis propios ojos con el niño de unos amigos. En el papel parece un método algo fuerte, pero verlo en vivo es toda una experiencia. Cómo convencen a los padres de que negar a un niño pequeño el calor humano y la compañía que necesita es lo correcto me recuerda al experimento Milgram. Y oye, encima te dicen que si no torturas así a tu hijo, consiguiendo poner límites a esos supuestos caprichos (y bien precoces que son esos caprichos) se convertirá en un niño mimado y retraído, poco apto para la vida en sociedad. En realidad debo confesar que ese es mi objetivo secreto… al fin y al cabo quiero que se parezca a mí
.
En fin, me estoy acabando de leer el libro de “dormir si lágrimas” de Rosa Jové y me está gustando mucho. Por descontado lo recomiendo para aquellos que, como yo, deseen querer a sus hijos y malcriarlos todo lo posible, que la vida ya se encargará de meterlos en vereda
.
PD y también mola si quieres ver cómo se mete con los métodos conductistas. Vaya saña!
Guillermina
Febrero 13, 2008 a las 0:03 | En General | Sin comentariosEsta vez sí, ahí está la foto de la guillermina original (parece un episodio de futurama), en casa de mis abuelos. Lo cierto es que está un poco borrosa, pero no había mucho donde elegir. De hecho, encontré esta foto por casualidad en casa de mi tío.

El tiempo ha escuchado mis plegarias
Febrero 19, 2008 a las 22:44 | En General | 1 Comentario
Y ha evitado que tenga que afrontar una excursión más, quizás la última (uno nunca sabe si llegará a volver). El caso es que ha llovido hoy y he podido escaquearme sin que se note demasiado… Hasta otra! Excursión rompepiernas! (se nota que exudo felicidad?)
Lo cierto es que desde que se me estropeó, por enésima vez, la correa del reloj he estado haciendo mucho más ejercicio, así que mi estado de forma mejora día a día, aunque lamentablemente no lo bastante rápido… no lo bastante rápido.
Pero empecemos por el principio. Hace no demasiado tiempo, comenté por aquí mis problemas con el reloj. De hecho, estuve a punto de cambiarlo por otro con muchas más funciones, aunque finalmente lañamán actuó de nuevo y me contenté con cambiarle la correa como ya marcaba la tradición. Pues bien, hace un par de semanas volvió a romperse la correa. Sinceramente empiezo a sospechar que alguno de mis ancestros pudo tener como pariente lejano al octavo pasajero, porque sino no se explica que mi sudor tenga un poder corrosivo tan letal.
En fin, ésta vez pensaba darme un caprichito -una vez más- y nadie iba persuadirme para que reparara de nuevo esa correa maldita y así conseguir el record mundial de cambio de pilas.
Es cierto que le tengo un cariño especial a mi relojillo, no en vano me ha acompañado desde la más tierna infancia… pero ese amor siempre ha tenido sus altibajos, en especial cuando había poca luz y no podía leer la hora. No, no es que no acertara en el botón adecuado, es que el reloj no tiene ningún sistema de iluminación. Y sí, es un gran fastidio (por no decir otra cosa). Desde entonces siempre al comprar un reloj recuerdo preguntar: “¿tiene luz?”. Los dependientes suelen poner caras raras.
Pues bien, descartada la opción de altímetro y barómetro por ser de escasa utilidad, como comprobé en la ocasión anterior, sólo quedaba una pijería a la que agarrarme: iba a ser un reloj de los que cuentan el ritmo cardíaco. Y además coincidiría con una progresiva concienciación de que parecerse a Marlon Brando de mayor no acaba de molar.
Así que rompí mi cerdito y me dirigí a la tienda raudo y veloz.
Tras una cierta confusión inicial, y guiado una vez más por los infalibles criterios estéticos -que en todo momento primaron sobre cualquier otro criterio- de mi mujer y de Juan, me compré un Polar F55.
No está nada mal, te programa los ejercicios semanales y te fuerza a quedarte en tu zona aeróbica aunque te emociones pedaleando. Y eso te evita las molestas agujetas, aunque lamentablemente no el cansancio muscular generalizado en el que se ha convertido mi vida desde entonces.
Tan sólo le echo en falta una cosa, un pequeño detalle que esperaba que hubieran incluido en el aparato: no te da descargas eléctricas para cuando no cumples los objetivos semanales.
Y ahora… la sección de Guillermina que no podía faltar:
- le hemos puesto pendientes.
- le he dado su primera papilla.
- le hemos comprado una trona (quizás debí haber puesto esto antes).
- le gusta dirigir.
Lo de los pendientes ha sido una decisión ardua y compleja. Yo, como mi héroe de “El maestro y margarita” Poncio Pilatos, me he lavado las manos. Lamentablemente la señora presidenta del Sanedrín ha forzado la decisión y la justicia romana no ha tenido más remedio que mostrarse implacable. La ejecución, eso sí, fue rápida y casi sin dolor (nada de esas antiguas crucifixiones tan pasadas de moda). Ya veremos lo que pasa dentro de tres días.
La primera papilla siempre marca, desde luego, pero tengo que decir que la monilla se la come bastante bien con verdadera ansia.
Para darle la papilla hemos usado por primera vez la silla de tortura trona que le hemos comprado. Un artilugio medieval bastante aparatoso y molesto, que cuando se pliega se convierte en un artilugio medieval aparatoso y molesto plegado. Eso sí, ahora se puede sentar al nivel de todo el mundo en la mesa, con lo que no tendré que agacharme para que me coja el dedo mientras como.
Y debo concluir el informe bimensual de Guillermina con las extraordinarias dotes de dirección que ha adquirido en poco tiempo. El otro día, sin ir mas lejos, dirigió en el Palau de la Música a la mundialmente famosa orquesta “Luis P. Baremboin”, interpretando una pieza de Mussorgski, “Cuadros en una exposición”. Los aplausos duraron varios minutos, e incluso hubo que sacar a algunos de los asistentes en ambulancia.
Lamentablemente, fuentes bien informadas parecen indicar que, en secreto, sus preferencias musicales van más allá de los clásicos y se centran en el mundialmente famoso compositor M.C. Hammer, con su inmortal pieza “can’t touch this”.
PD mirad este enlace antes de votar!!!!
Escribo esto desde el más allá.
Febrero 27, 2008 a las 0:22 | En General | Sin comentarios
Una nueva excursión ha sido perpetrada, esta vez con resultado de muerte. Sobreesfuerzo, ha comentado el forense con expresión disgustada, mirando con cierto reproche a mis compañeros de excursión para los que era más importante llegar de día que llegar todos. Claro, que me lo han tenido que contar, ya que en esos momentos yo estaba llegando al final del túnel -hacia la luz- y no hacía demasiado caso del doctor que ha certificado mi estado final.
Por cierto, que habrá que comentar a quien corresponda ese peliagudo asunto… porque creo yo que no es de recibo que en muertes como la mía, causadas por el sobreesfuerzo producido por una excursión de 15 km con dos subidas fuertes (quizás me quedo corto con el adjetivo, hubiera sido mejor “dos subidas que dejan la palabra ‘extenuación’ con esa mirada temerosa, como queriendo pedirte perdón”) haya que subir además por un túnel hacia la luz. ¿Es que en el cielo no piensan en solucionar los problemas de los ciudadanos? Porque sí, queda muy bien eso del misterioso agujero por el que te meten en una especie de alegoría del nacimiento hacia una nueva vida -esta vez eterna-… pero digo yo, ¿no sería igual de efectivo el teleférico hacia la luz? ¿y acaso no sería mucho más cómodo? Y aprovechando que también están en época de elecciones, he pensado que podríamos intentar dar un cambio radical en la política celeste, a ver si presento mi candidatura por el partido de Cthulhu… de momento parece que se pueden conseguir bastantes apoyos. Mi experiencia jugando al Junta por fin me va a servir de algo!.
Pero, espera, parece que llaman a la puerta. -¿sí? ¿un certificado del ministerio de inmigración? Vale, vale, ya lo firmo…
A ver. Vaya, parece que ha habido un error en el dictamen del forense, así que mi situación es ciertamente irregular aquí. Una muestra más de que las cosas deben mejorar. Esto es intolerable! Pero… ¡¿qué pasa?! Uuuuaaaaauuuuuu el tobogán desde la luz!!!!! (no me preguntéis de qué es alegoría, que me pongo de un escatológico…). Y ahora, a chuparse el atasco hasta casa, que Lliria no está precisamente cerca. Joder, Cthulhu, ya estás tardando. Cada día me doy más cuenta de que es necesario el exterminio de la especie humana.
PD Y para amenizar este post de muerte y destrucción, una foto de Guillermina. Está escrito que traerá al Primigenio, y será testigo de excepción del fin del mundo (y yo que lo vea
) Desde luego, en el baño apunta maneras de profundo. A ver cuándo le crecen esas agallitas.
Powered by WordPress with Pool theme.
Entries and comments feeds.
Valid XHTML and CSS. ^Top^.

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.